Las disposiciones del MINEDU, aparecidas ayer 22 de enero, sobre el concurso para cubrir los contratos 2008, nos explican una vez más la improvisación y la poca capacidad de análisis que tienen sus principales funcionarios. Esto lo menciono así, porque si bien es cierto un funcionario puede tener ideas innovadoras que puedan aportar bajo otras circunstancias, en este caso resultan inadecuadas y sus colegas deberían hacerle ver su error.
Hay un requisito que deben cumplir todo postulante que aspire a un contrato y que resulta a todas luces arbitrario e injusto, dadas las circunstancias, me refiero a “pertenecer al tercio superior”.
Si estas disposiciones se aplicaran dentro de 3 0 4 años ningún profesor podría reclamar, porque están advertidos, deben buscar la excelencia, pero ahora qué significa decirle a un profesor que ha estudiado 5 años, que no puede ni siquiera presentarse al concurso por no pertenecer al tercio superior, solo una palabra. Injusticia. “Las reglas de juego se dan al principio, no después de haber empezado el juego”.
Sólo por una idea “brillante” 2/3 de los profesores quedarían fuera del concurso. No tengo idea de la cantidad de profesores titulados que han estado esperando una oportunidad, pero supongamos que sean 90 000 en todo el país, el autor de la idea de un plumazo a “cerrado” aproximadamente la puerta a 60 000 (considerando que hay profesores que no se han titulado u otros que estando dentro del tercio no ejercen la profesión). Ni siquiera el “repechaje”, considerado para los que están en ½ superior es un paliativo para remediar la arbitrariedad. Ahora éstos profesores marginados, recién se enteran que han estudiado “por deporte”. Ahora será el contrato y después será requisito la experiencia para el nombramiento, pues esto trae cola.
El tercio superior por ahora, mientras no se implemente y funcione eficazmente la oficina de certificación y acreditación, no es buen referente, no es lo mismo un titulado perteneciente al tercio de las pocas instituciones educativas de prestigio que existen en el país y otro similar de institutos y universidades que abundan en el país y que no garantizan ni siquiera un nivel aceptable en su formación. En otras palabras muchos profesores ubicados en el tercio intermedio de su institución están mejor preparados que otros que figuren en el tercio superior de su institución, entonces de qué justicia estamos hablando.
Llama la atención que la dirigencia del SUTEP, no se ha pronunciado al respecto, ahora que si tiene “materia” para plantear una salida técnica y no politizada. La igualdad que se busca ante la ley, es un proceso, no se logra por decreto ni tampoco por convicciones políticas sectarias.
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